EL MITO FUJIMORI

2/11/2024

Los jóvenes de la década del 90 estrenan el 2000 votando. 

Sin embargo no parecen tener muchas opciones –y eso que son 9 los candidatos-. Las diversas encuestas indican que un grueso sector de ellos se inclina por el presidente rereelecionista. Las violaciones al Estado de Derecho no cuentan en su decisión. Tampoco el que la recesión y el desempleo los tengan como víctimas propiciatorias.

¿Qué arguyen estos votantes primerizos en favor del continuismo?

He aquí algunas explicaciones recogidas en la calle, entre jóvenes de distintos círculos.

-Sí me acuerdo algo de eso del tribunal constitucional pero la verdad no te podría decir exactamente qué era. Ahora, eso sí, hasta donde sé "chochera" el Chino no puede postular, pero igualito voto por él pues…mira lo que logró con Ecuador, yo tengo amigos que murieron ahí…. 

Hernán:

Es un taxista de 21 años. Trabaja todo el día dentro de su auto amarillo y, eventualmente, cuando cambia de Radio Panamericana a Radio Mar, decide darse un salto por Radioprogramas –y no sólo para escuchar la hora-. En su casa se habla de política continuamente e incluso la decisión electoral se toma de forma comunal. Toda la familia vota por el mismo candidato como tratando de contagiarlo con sus buenas vibraciones.

“Mira, es muy sencillo. A mí Fujimori no me parece bueno, si lo fuera yo no estaría haciendo taxi como casi todos los de mi cuadra. Pero ha hecho sus cosas y la verdad no hay más vuelta que darle, es lo mejor entre todos los demás”. Esta es también una respuesta imperante en una buena parte de la población.

Tal vez sea la televisión, tal vez sea la prensa, la publicidad en paneles o las hamburguesas de carretilla, pero el hecho puntual es la idea superlativa del rol del presidente creada en la mente de muchos jóvenes. Un caso bastante claro es la captura de Abimael  Guzmán, para muchos el suceso más trascendental de la pasada década. 

Si bien fue la DINCOTE, al mando del general Antonio Ketín Vidal, la que se encargó de capturar al “presidente Gonzalo”, para casi todos los jóvenes Fujimori fue la única estrella, y eso a pesar de encontrarse en Iquitos en el momento de la captura. 

“Fue Fujimori y el SIN quienes capturaron a Abimael, con eso empezó la paz ¿no?” acota Hernán bastante seguro de sus palabras.

-No pues ¿cómo voy a hablar de eso pues?

-Es sólo tu opinión. Si es “no se” perfecto…..

-Pero es que política…no pues…..


Maritza:

 Tiene 22 años. Cuando hace diez, Alberto Kenyo Fujimori Fujimori, poco conocido peruano de origen japonés, recién ingresado a la política y portador del lema “Honradez, tecnología y trabajo”, ascendía al poder, ella, una niña de doce años, vivía rodeada de las mismas pilas Duracell y juguetes "bamba" entre los que lo hace hoy.

La diferencia a lo sumo sería una: Antes su puesto quedaba en el cruce de La Colmena y jirón Ayacucho, frente a Navarrete. Ahora queda al costado, en ese campo ferial de aspecto post apocalíptico conocido como El Hueco.

Estos increíbles cambios en su vida no son nada al lado de las transformaciones que reconoce ha vivido el país. 

“Sí pues, yo no me acuerdo mucho de antes, de Alan, pero sí recuerdo la violencia, la muerte, ahora no pues…el gobierno ha hecho cosas…vivimos mejor”. 

Sin duda, Maritza no se equivoca en lo absoluto. 

No todo es perfecto pero sí se ha hecho bastante, y en esto están de acuerdo hasta los otros ocho candidatos al sillón presidencial.

«Por eso creo que Fujimori es la mejor opción.

El no es malo…en cambio Andrade….ese va a gobernar para los de plata, pues. A nosotros nos sacó de donde trabajábamos y ahora…

¡Ahora estoy en este “hueco” pues!!…», dice riéndose con la alegría propia de quienes a pesar de trabajar todo el día, aún son capaces de despreocuparse. «Eso sí ah…yo no me pierdo a la Magaly. Ahí me entero de todo»

Está de más decir que Maritza no es ciega. Por eso, a pesar de recrearse con lo mejor de la telebasura nacional, también se «informa» con otras cosas. Camina y por ahora no ve más que 3 pintas de «Perú país con futuro», «Perú 2000» y las ofensas contra los otros candidatos ofrecidas en las carátulas de la marabunta de periódicos chicha que pueblan el quiosco peruano promedio.

Así es fácil entender su decisión: Fujimori es TODO, después de él no hay nada, ergo voto por Fujimori.

-¡¿Cómo no voy a saber lo qué es la ley de la interpretación autentica?!

-¿Entonces?

-Entonces nada, ¿qué voy a hacer?. El Chino ha logrado cosas buenas, la economía está mejor ¿tu crees qué el banco en que trabajo habría venido al país si todo seguía como con Alan? Ni de vainas pues….

Estas palabras poseedoras de una lógica absolutamente válida, no pertenecen a alguien de los llamados niveles socio económicos C, D o E sino a Thais (21), una estudiante de ciencias de la comunicación –aparte de cajera- quien considera a Fujimori como la primera opción, aunque promete estudiar las propuestas de los demás candidatos. Sin embargo, la ambigüedad de su respuesta lleva a pensar en la posible existencia de un “voto oculto” pro fujimorista, tal y como, aseguran, sucede con los candidatos de oposición.

Se suele pensar que a mayor instrucción, mayor madurez política, y por lo tanto mayor oposición al gobierno.

Pero es una verdad tan relativa como aquella que nos habla sobre la tirria hacia el régimen de los televidentes del cable -como si la solución para abril fuera conectarle el servicio a los más pobres-. Si no que lo diga Oscar (22), estudiante de ingeniería industrial y empleado de una conocida compañía petrolera:
 «Yo sí veo a Fujimori como una posibilidad. Tengo cable, tengo educación, voy a una universidad donde se han opuesto reiteradamente al régimen, y a pesar de todo lo sigo viendo casi de la misma manera. Es más, sé que así como yo, hay muchos que comentan sobre las atrocidades del régimen, pero en realidad piensan: “Bueno, pero es el único que ha hecho algo” y eso es una verdad innegable a pesar que lo “políticamente correcto” lleva a censurar al gobierno».

.....

Como nuestros consultados, todos aquellos que ingresaron a la  adolescencia en la década de los noventa no han conocido más actores políticos de relevancia que Fujimori.

La imagen del mandatario en su mejor época ha dejado tal huella en la retina de los jóvenes que más del 40% de los no votantes del 95 –por ser menores de edad- aseguraban, a principios de este año, que lo hubieran hecho por él, a pesar de conocer la historia reciente de su gobierno.

La idea del Fujimori todopoderoso está tan presente que, sin ser pitoniso, cualquier analista político podría afirmar lo siguiente: Si Fujimori no sale elegido, se muere, o cualquier otra cosa, y el siguiente gobierno fracasa, lo más probable es que el ex presidente sea recordado por los más jóvenes como una especie de ser celestial, un caudillo merecedor de protagonizar un cantar de gesta. O sea un verdadero mito.

Por: Aldo Arozena Rotta